domingo, 20 de noviembre de 2011

El valor de los votos: Democracia Real y Democracia Virtual

Decía hace muchos años un profesor de Derecho Constitucional, que en España no existía una democracia sino una partitocracia,  haciendo referencia al poder las élites de los partidos políticos sobre la sociedad y sobre sus propios militantes.
 
Los resultados electorales de esta jornada en España, nos suscitan una comparación que podemos analizar en los gráficos adjuntos:   los escaños en el Parlamento obtenidos en realidad por los partidos políticos, y los que en realidad habrían obtenido si los parlamentarios resultasen elegidos en proporción a los votos recibidos por sus formaciones políticas.
 
Cuando se aplica la distribución proporcional de escaños, según el sistema ideado por Victor d´Hont, se efectúa una corrección que beneficia a los partidos mayoritarios en detrimento de los pequeños, tratando de justificarlo en la necesidad de  facilitar la gobernabilidad. Y sin dejar de ser cierto que las democracias necesitan estabilidad y gobernabilidad, no deja de ser cierto por otra parte, que provocan situaciones que realmente injustas.
 
Por ejemplo, si en las elecciones del 20 de noviembre, el Partido Popular hubiese obtenido escaños en proporción directa a los votos recibidos en toda España, solamente habría obtenido 158 escaños, lejos de la mayoría absoluta, y que hubiese necesitado de pactos o consensos puntuales para gobernar. Por otra parte, Amaiur con 330.000 votos obtuvo 7 diputados, y UPD con 1.140.000 votos sólo obtuvo 5 diputatos, por poner un ejemplo de distorción de la representatividad.
 
De todas formas, la democracia es imperfecta, como toda obra humana, pero es la menos mala de todos los sistemas políticos conocidos. Ahora bien, para conservar y profundizar en la democracia en este país, es necesaria una reforma de la Ley Electoral que le dé más protagonismo al ciudadano y se lo quite a las élites de los partidos políticos, que se modifiquen criterios de representatividad y que se supriman o modifiquen barreras electorales, como la que hay en Canarias,  en la que para lograr representación en una isla es necesario obtener el treinta por ciento de los votos, anacronismo superado sólo  por Turquía en todo el mundo.
 
Y no hay que olvidar tampoco, que la lucha política se reduce en el fondo a la defensa de los intereses de una minoría poderosa, frente a la defensa de los intereses de una mayoría más débil.  Llámese derechas e izquierdas, o con los adjetivos que quieran ponerse.  Y esto  lo expresaba hoy mismo Paul Kruman, Premio Nobel de Economía, en un artículo periodístico: “Los demócratas consideran que los programas de protección social y la Seguridad Social, responden al imperativo moral de proporcionar una seguridad básica y ayudar a los necesitados. Los republicanos en cambio tienen una opinión totalmente distinta. Puede que no lo digan en público, pero en privado opinan que el Estado de Bienestar es inmoral: Una forma de obligar a los ciudadanos a punta de pistola, a entregar su dinero a otras personas”.
  Las conclusiones pueden sacarlas ustedes mismos.

REPARTO DE ESCAÑOS SEGÚN LA LEY ELECTORAL ACTUAL. DATOS DE "EL PAÍS"


REPARTO DE ESCAÑOS SEGÚN PORCENTAJE DE VOTOS (1 CIUDADANO 1 VOTO)

domingo, 30 de octubre de 2011

DE CUANDO PUSIERON LOS LOBOS A CUIDAR DE LAS OVEJAS

Durante muchísimos años, en el fértil valle de Josafá,  los pastores siervos del Señor Conde cuidaban sus abundantes rebaños de ovejas,  mientras en el monte,  media docena de lobos acechaban al cordero descarriado o a la oveja enferma.

Se había establecido un cierto equilibrio en el Valle, una regulación  con la anuencia del Sr. Conde,  por el que la manada de lobos sobrevivía devorando alguna pieza de vez en cuando, mientras el resto de las manadas de indefensas ovejas, eran cuidadas y defendidas por los pastores y sus perros guardianes.

Pero cuenta la leyenda que el Sr. Conde, que tenía una especial debilidad por los lobos a los que admiraba por su ferocidad y destreza, ordenó a sus pastores que dejaran pastar a las ovejas libremente por todo el valle, retiraran sus perros, y ellos se dedicaran a la agricultura, pues  la sabia naturaleza se encargaría de mantener ese equilibrio natural entre  las ovejas y los lobos.

Ocurrió entonces que los lobos se crecieron, engordaron, se multiplicaron y aumentó espectacularmente su población ante la abundancia de carne de las indefensas ovejas, mientras los rebaños inermes iban desapareciendo paulatinamente  bajo las fauces de los salvajes carnívoros.
Y llegó el día en que,  exterminadas las ovejas del valle por la voracidad de las fieras, bajaban de la montaña y se veían deambulando  por el valle de Josafán manadas de famélicos lobos, que terminaban muriendo de inanición o devorados por sus propios congéneres. 

Pero la historia se repite.

Los Felices 20 terminaron el 24 de octubre de 1929 con el comienzo de la Gran Depresión, que provocó una crisis económica con niveles de paro de hasta el 33,% y descenso del comercio internacional, de los ingresos fiscales, de la renta nacional y de la producción de hasta un 50,%, lo que propició que  en medio de esa crisis surgieran los profetas salvapatrias como Hitler, Franco, Stalin o Mussolini, y lo que a su vez trajo como consecuencia la Segunda Guerra Mundial con setenta millones de muertos, Europa arrasada y los japoneses experimentando en propia carne los efectos de las primeras bombas nucleares.

 "Eso no le puede volver a ocurrir a la humanidad" decían los líderes mundiales de la postguerra, y se pusieron manos a la obra:  Fundaron la ONU,  proclamaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos, instituyeron  la UNESCO con el propósito de contribuir a la paz, la FAO  para contribuir a erradicar el hambre en el mundo, y lo que no es menos importante, implementaron  mediadas legislativas, controles y regulaciones, que evitaran se pudiera llegar a la situación que provocó el colapso que empezó el 24 de octubre de 1929 con todas  sus terribles  consecuencias.
 
En Estados Unidos, Roosevelt  con su New Deal lidera los esfuerzos por retornar a la prosperidad, y promueve una estricta regulación de los mercados financieros con la Securities and Echange Commission y con otras leyes como la Ley de Seguridad Social de 1935, impulsando así mismo  inversiones en educación e infraestructuras, medidas todas ellas que sientan las bases de la sociedad de consumo y de la prosperidad en Estados Unidos.

En Europa, contando con la ayuda americana del Plan Marshall, el crecimiento de la productividad y el desarrollo de nuevas tecnologías, se inició una etapa de crecimiento y prosperidad  sin precedentes, que  convirtió a todos los países euroccidentales en lo que se  ha llamado El Estado de Bienestar, garantizando a sus ciudadanos una educación, una sanidad, unas infraestructuras y un excepcional nivel de vida, en el marco de unas sociedades democráticas, y con una estricta regulación de los mercados financieros, al tiempo que una redistribución de la riqueza que permitía altas tasas de consumo a los europeos.

Esto era Jauja, y los lobos seguían en el monte, vigilados por los perros y los pastores.

Pero aquello era demasiado bonito para que durara.

El neolibaralismo a ultranza impulsado inicialmente por Ronald Reagan en EEUU a partir de 1980, y por Margaret Thatcher a partir de 1979 en Reino Unido, se extendió por los países desarrollados, impulsando cambios legislativos que reducían o anulaban las regulaciones existentes  e impulsaban privatizaciones de instituciones financieras y de empresas públicas de sectores económicos sensibles, y que recibió nuevos impulsos con la caída del muro de Berlin y el decreciente poder disuasorio del socialismo como alternativa.

El Sr. Conde comenzó a dar instrucciones a los pastores para que cedieran más terrenos a las manadas de lobos y les dejasen en libertad frente a las ovejas.  "Los mercados se regulan solos", decían los nuevos profetas del neoliberalismo.

Pero la globalización provoca la libre circulación de capitales, plusvalías incluidas, pero no de las personas. Europa se construye a la medida de los mercaderes y las multinacionales, en lugar de hacerlo a la medida de sus ciudadanos, su historia y cultura. Se prodigan los paraísos fiscales, no como refugio de capitales por motivos políticos, como era Suiza en sus orígenes, sino como nido y refugio de delincuentes fiscales, narcotraficantes, tratantes de blancas, traficantes de armas y otros especímenes parecidos, y todo esto, con el visto bueno y la tolerancia de todos los gobiernos

La liberalización y la desregulación de los mercados financieros, provoca un espectacular crecimiento del mismo por encima del resto de los sectores económicos, al tiempo de ocasionar una progresiva desigualdad de los ingresos y la riqueza, y un empobrecimiento de los ciudadanos. Y así llegamos a donde estamos.

Los Felices 60 terminaron el 15 de septiembre de 2.008 con la quiebra de Lehman Brothers. Pero para que Richard Fuld  dispusiera de seis jets, un helicóptero y un fastuoso yate, o para que Jhon Paulson ganase doce mil millones de dólares en cuatro años especulando con derivados, ha sido necesario  que millones de americanos perdiesen sus ahorros, sus empleos y sus viviendas.

Es paradójico que los ingenieros de verdad que construyen edificios, autopistas o aviones, y además son responsables de sus obras, ganen cien veces menos que los ingenieros financieros, que solo construyen sueños que se convierten en pesadillas,  con las que cuanto más dinero pierden sus clientes,  más ganan ellos.  Ocurriendo además no tienen responsabilidad, y que cuando el sueño se convierte en pesadilla, el Estado paga la factura.

Titularizaciones de hipotecas, permutas de incumplimiento de créditos, derivados complejos, deuda colateralizada (CDO), subprime, contratos de seguro sobre riesgo de impago (CDS), ... un verdadero arsenal depredador, al que Warren Buffett llamó "armas de destrucción masiva para la economía".
 Pero lo sucedido hasta ahora, focalizado en Europa y USA,  no es sino el comienzo. Una especie de terremoto de magnitud dos en la escala de Richter. Ya han dicho en el departamento de estudios de un gran banco español, que los años 2012 y 2013 serán "anni  horribiles".  Y en  otro, que la banca tardará 45 años en digerir el empacho de suelo y viviendas que tienen o les caerá.  El verdadero terremoto de las economías de todos los países del mundo con magnitud  seis o siete y que provocará verdaderos estragos globales, llegará cuando estalle la burbuja inmobiliaria en China. Que parece no tardará. 

Y cuando los empobrecidos ciudadanos no puedan cambiar de televisor, salir de viaje o comprar  un automóvil nuevo cada cinco años, porque tendrán que pagarse  las medicinas, el colegio de sus hijos, y la asistencia a sus mayores,  ocurrirá que consumirán menos, claro

Y cuenta la leyenda  “…que se veían deambulando  por el valle de Josafa manadas de famélicos lobos, que terminaban muriendo de inanición o devorados por sus propios congéneres.“
Ya no quedaban ovejas.

sábado, 29 de octubre de 2011

1968

Mil novecientos sesenta y ocho fue un año bisiesto que comenzó en lunes. Un año cargado de hechos relevantes, que han influido notablemente en el devenir de nuestra historia contemporánea. 

1968 fue el año de la Primavera de Praga, que terminó con los tanques soviéticos a orillas del rio Moldava. El año en que asesinaron a Luther King, presuntamente pergeñado en las mentes de los mismos que en años anteriores habían planificado el asesinato del Presidente Kennedy. Presuntamente los mismos que planificaron ese año el asesinato de Robert Francis Kennedy, el día que ganó las elecciones primarias en California, e iba directo a la presidencia de Estados Unidos. 1968 fue también el año de la matanza indiscriminada de estudiantes, ametrallados en  la Plaza de Tlaletelolco de la Ciudad de México, y cuyos cadáveres cargaban en camiones como en la novela de García Márquez. Así mismo, el año de las feroces matanzas en la Guerra de Vietnam

También el año del Mayo Francés. De la efervescencia de sueños, ilusiones y ansias de libertad. El año del multitudinario concierto de Raimon en el hall de la Facultad de Económicas de la Universidad Complutense. El año de las carreras delante de los caballos de los grises. El año de la rebeldía juvenil en todo el mundo, desde Berkeley a Ciudad del Cabo, desde Tokio a Lisboa. El año en que un joven pelirrojo llamado Daniel Cohn Benditt arengaba a los estudiantes de de la Universidad de Nanterre, y que cuarenta y tres años más tarde, y como parlamentario en el Parlamento Europeo, llamaba hipócritas a todos los políticos. 

El año en que España ganó en Eurovisión, con una canción que Serrat se negó a cantar si no lo hacía en catalán. El año de las flores en California. Fue también al año del apogeo de los Beatles, que poco tiempo antes habían cantado en el primer programa de televisión retransmitido en directo para todo el mundo, aquello de “All you need is love”.